De lo perdido y otras coplas
Aviso para navegantes. Esta entrada puede resultar un poco borde. Lo siento. Es que me han tocado la fibra sensible, como unos días atrás con aquel asunto de la Iglesia que trajo consigo un largo debate. En este caso ha sido a causa de lo que yo denomino “vergüenza cañí”. ¿Qué es eso? Pues lo que pone de manifiesto esa gente que dice “Uy, Berlanga, Almodóvar y Antonio Resines… a mí dame Billy Wilder, Scorsese y Robert DeNiro”. Y lo dicen llenándosele la boca con esa pronunciación de yo-sé-inglés-por-si-no-te-has-dado-cuenta. O los que dicen “No, no, a mí déjame de Vázquez Montalbán y Terenci Moix y dame Raymond Chandler y Truman Capote”. Y ya, si hablamos de música: “¡Qué dices de Serrat, Víctor Manuel o Raphael…! A mí dame Bob Dylan, Springsteen o Sinatra”. Bueno, y si el nombre que les dices está relacionado con Andalucía o el mundo del flamenco, apaga y vámonos. Choteo absoluto.
¡Pero qué estás hablando, snob de las narices! Los chovinistas me revientan, pero los que hacen gala de una ignorancia suma hasta el punto de alcanzar el extremo opuesto, ésos ya me matan. ¡Con lo ricas que son las experiencias cuando uno está abierto a todas las influencias por igual, lo que viene de fuera y lo que nace en la propia tierra! Además, compañero, que si no te gusta, maleta, billete, y a hacer puñetas (que por cierto, vuelven a ponerse de moda).
Parece mentira que sigamos arrastrando de ese mal sueño -pesadilla diría mejor- que duró cuarenta años, esa especie de vergüenza o de manía irracional hacia lo tradicional español. Que se lo digan al pobre de Carlos Cano, que un día se plantó y dijo que una cosa era que los fascistas le hubieran robado a media España la libertad o incluso la vida, y otra muy distinta era que se apropiasen de géneros de expresión popular como la copla o el flamenco, sin mediar batalla en contra. Y así, con dos narices, se dedicó a componer y a grabar copla, y lo pintaron de maricón y reaccionario pa’arriba. Y ahora resulta que la copla, con pianos y arreglos modernos, es algo sofisticado. Pero así era Carlos, con un corazón tan grande que le reventó en el pecho.
Ay, pena, penita, pena, en versión del gran Carlos Cano.
Yo presumo de pocas, de muy pocas cosas, porque realmente no tengo razones para hacerlo, pero si de algo me siento orgulloso es de haber sido educado por mis padres y abuelos para disfrutar por igual de una grabación de Louis Armstrong y una de Manolo Caracol, de un blues desconsolado de Janis Joplin y de la mejor Mari Trini, del Neil Diamond más melancólico y del Perales más romántico, de un sólo de Eric Clapton y uno de Tomatito.
Conozco a gente, a mucha gente, a la que le dices que Raphael ha sido una de las grandes voces de la música española, que el Dúo Dinámico fueron grandes del rock o que el flamenco de Rocío Jurado tiene la fuerza espiritual de un blues de Billie Holiday, y les falta tiempo para chotearse en tu cara. Bueno, a mí por suerte nunca me ha pasado, menos mal, porque como uno tiene a veces el pronto un tanto desbocado… Seguiriyas sería capaz de acabar cantando el sujeto en cuestión, a base de retorcerle los pezones.
Así que, mushasho, no seas saborío. Disfruta de lo bueno, venga de donde venga. Pero sobre todo, no tires piedras contra tu tejado. Date esa oportunidad. Porque después te quejarás de que los americanos han hecho una película ensalzando su historia, sus héroes o sus narices. Y es que a lo mejor los yanquis, que son muy listos, saben que además de atraer a los propia gente, van a encontrar a muchos filibusteros más interesados en las historias y tradiciones ajenas que en las de su propia tierra. Cuidado y no te dejes engañar, que como decía Marsillach en esa película entrañable que es Sesión continua: “Nos han confundido mucho con lo de la españolada”.






February 3rd, 2010 at 11:08
Hacía ya tiempo que no participaba en tu blog, pero hoy tengo que hacerlo. No puedo estar más de acuerdo con lo que expones aquí. Como en casi todos los aspectos, nosotros mismos nos tiramos piedras sobre el tejado. No nos queremos, no nos valoramos. Se me ocurren un par de ejemplos al respecto:
- Si viene de fuera, es mejor que la cutrada española
- “Cine español”. Hablas con cualquiera y es una categoría aparte. Generalmente para decir: “a mi no me gusta el cine español”. A mi todo lo que se hace aquí no me gusta pero lo mismo que todo lo que se hace fuera tampoco.
- Ejemplo de valentía: “El tango Argentino, patrimonio universal”. Con dos cojones. A ver si aprendemos.
- Una de las revistas especializadas de flamenco con más tirada mundial, es japonesa.
No todo lo de aquí es elogiable (que debería), pero si tenemos una denominación de origen
Saludos
February 3rd, 2010 at 11:10
Ole ese Pablete, con dos narices. El tío en cuatro líneas lo ha dicho mejor que yo en toda esa parrafada.
Un abrazote bien gordo, amigo
February 3rd, 2010 at 12:02
Después de tu “parrafada”, no podía agregar mucho más tan solo asentir. Como diría Noelia, ¡¡ROCÍO JURADO, LA MÁS GRANDE!!
Un abrazo para ti también.
February 3rd, 2010 at 16:02
Y qué decir de Camarón, o del gran Paco de Lucía, figuras conocidísimas prácticamente en cualquier rincón del planeta. Y casi más aclamados fuera que dentro de nuestras fronteras… En fin, que aquí también ha habido talento a raudales aunque a muchos les cueste reconocerlo por esnobismo, por ignorancia o por lo que quiera que sea. Tenemos muchos, demasiados prejuicios. Como bien dices, en esto, deberíamos aprender de los americanos, que miman como nadie a todas sus figuras insignes.
A mí, por ejemplo, no es que me apasione la copla, sin embargo, no me cuesta reconocer que he llegado a emocionarme escuchando algunas grabaciones de María Dolores Pradera y Conchita Piquer. Y seguro que si escuchara más seguiría descubriendo decenas y decenas de canciones que “me llegan” bien hondo. ¿Por qué había de ser esto peor que lo de fuera? Nunca lo entendí.
En cuanto al cine español pasa tres cuartos de lo mismo. Qué te voy a contar yo precisamente ahora que repaso en mi blog las grandezas del arte que otrora aquí hubo…
Absolutamente de acuerdo con todo lo que dices, Javier. Un saludo muy patrio.
February 5th, 2010 at 10:35
Gracias, compañero. Y una visita muy recomendada la de tu blog, dicho sea de paso. Esa selección de cine español está genial. Un abrazo