Habla un obispo y sube el pan… Munilla El Salvaje

La Iglesia ha hablado. Y como ocurre casi siempre, la caga y mete la pata hasta el alzacuellos. Ya puede ser un cura de barrio, un obispo o el Padre Santo de Roma, pero cada vez que abren ese desagüe que tienen bajo la nariz, los canales de comunicación se emponzoñan. Igual no son todos, desde luego. Lo que pasa es que en la Iglesia Católica, en la española con más afición que en ninguna, además de haber mucho bocaza resulta que también tienen muchas ganas de darle al pico y proclamar a los cuatro vientos lo que pasa por sus cerebros adoctrinados y adoctrinadores.

Estoy calentito, ya lo sé. Pero es que venía yo feliz y contento camino del trabajo, con la feliz intención de dedicarle hoy una extensa entrada del blog a las encarnaciones cinematográficas de Sherlock Holmes, y he tenido la terrible idea de poner la radio. Mira que siempre escucho música por el bien de mi salud mental, para no aguantar paridas ni que me intenten convencer de lo que es buena música. Pues voy hoy y pongo la radio. Y escucho en el boletín que ayer, el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, dijo en una entrevista radiofónica que “existen males mayores” que los que están sufriendo “los pobres” en Haití, como “nuestra pobre situación espiritual”.

Claro, escucho eso y me quedo con el cuerpo cortado. Porque no sabes bien si ha sido una coña, un malentendido o una artimaña de la emisora de turno para darle caña al inocente hombre de Dios. Pero no, es que ponen la grabación y efectivamente es así. Se ve que el obispo Munilla, alias El Salvaje, estaba algo fuera de sí al abordar el asunto del aborto. De hecho, antes de minimizar una catástrofe cuyas víctimas y consecuencias aún es imposible valorar, el buen hombre ya le advertía al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero que se cuidase muy mucho de acercarse a tomar la Comunión, porque eso no cuadraría con su ley del aborto. Y luego fue cuando entró a saco.

“Lamentamos muchísimo lo de Haití”, dijo, “pero igual deberíamos, además poner toda nuestra solidaridad y recursos económicos con esos pobres, llorar por nosotros y por nuestra pobre situación espiritual (…) Quizá es un mal más grande el que nosotros estamos padeciendo que el que esos inocentes están sufriendo”.

Toma ya. Y esto lo largó apenas cinco días después de tomar posesión como nuevo obispo de San Sebastián. Si es que a veces estos religiosos son como un Miura, que le pones el trapo por delante y embisten sin pensar dónde se meten. Pues nada, ahí queda esa joya, otra perla más para ese collar con nudo corredizo que es el de la Iglesia española. Este mismo Munilla fue el que, meses atrás, refiriéndose también a la moral y la ética del país, decía que no deberían dejar tan sola a la Iglesia cuando defiende principios tan importantes. Que más dinerito, vamos. Y que no se enteran de que hay vida más allá de los muros de la Iglesia, y muerte, como la de los miles de personas que han perecido en Haití, y que el obispito se pasa por el forro de la sotana. Decir una barbaridad puede avergonzar a alguien, pero decir algo así denota que Munilla, sencillamente, no tiene vergüenza ninguna. O caridad cristiana, por decirlo en su idioma.

Pues mire usted, Munilla El Salvaje, la Iglesia de Roma y la de Pernambuco, con cruz, estrella o media luna, con su pan se lo coman. Los curas, a los púlpitos. ¿Qué pasa? Que se están quedando sin clientela, ¿verdad? Incluso sin empleados para servir sus cócteles de cemento armado, ¿a que sí? Ah, pues renueve usted la oferta. Que la cocina apesta ya a fritanga con tropezones, pater, y las cartas de menú tienen más mugre que sus concepciones éticas y morales. Y eso, ya no hay quien se lo trague.

18 Responses to “Habla un obispo y sube el pan… Munilla El Salvaje

  1. Anónimo Says:

    Tú si que estás adoctrinado, amigo.
    ¿Que por qué?
    1. Hablas de lo que no sabes.
    2. Empleas un tono categórico con frecuencia.
    3. Extraes de contexto con facilidad las palabras.
    4. No tienes (demostrado queda) ni la más remota idea de lo que sale por la boca de los integrantes de la Iglesia.
    5. Demuestrar tener escaso respeto por las muchísimas cosas que una institución (religiosa o no, eso en realidad no viene al caso) hace por muchísima gente, aquí en España y en el mundo entero.
    6. Por supuesto, no dudo que hay buena intención en tus pensamientos, pero la forma soez, agresiva y falta de todo comedimiento deja en muy mal lugar la educación que recibiste en tu juventud.
    PD: Alguna vez me gustaría oírte hablar con la mitad de beligerancia de las auténticas atrocidades que patrocinan y promueven con vehemencia otras ideologías religiosas pero, no, claro. Es que esta sale gratis. A otro perro con ese hueso, talibán de blog.

  2. MaGDa Moreno Says:

    Uis Javi!! Qué poco me ha gustado esto que has escrito hoy. Y sinceramente, no me esperaba algo así. Frases como “La Iglesia ha hablado. Y como ocurre casi siempre, la caga y mete la pata hasta el alzacuellos”, “otra perla más para ese collar con nudo corredizo que es el de la Iglesia española”, el simil que usas en “Que la cocina apesta”… me dejan un poco sin palabras..

    Te podría hablar de numerosas cosas que la Iglesia Católica hace en el mundo, pero como te refieres constantemente a España, te diré que solo en España, la Iglesia sostiene: 107 hospitales que atienden anualmente a 387,356 enfermos, 128 ambulatorios por los que pasan 849,728 personas, 876 casas para ancianos y minusválidos, en las que viven 57,680 ancianos. Cáritas, entidad de la Iglesia Católica, en España atiende a: 937 orfanatos y centros para la tutela de la infancia, 321 guarderías, 365 centros especiales de educación o reeducación social, 11,300 drogodependientes entre 1999 y 2000, invirtiendo en su rehabilitación alrededor de 11 millones de euros, 300,000 sin techo, 114,000 inmigrantes y gitanos, Las consultorías familiares y los centros para defensa de la vida han pasado de 139 a 305, En educación dirige 5,197 colegios y centros educativos en los que se educan 1,298,105 niños y jóvenes.

    La cantidad de misioneros que dejan sus casas al servicio de los demás, todas estas personas que TRABAJAN gratis y por el amor al prójimo, y que cuando terminen su periodo de trabajo no les quedará ni una mísera paga porque claro, no han cotizado. Podría nombrarte cientos y cientos de congregaciones de monjas pertenecientes a esa Iglesia Católica que tanto atacas, que dedican una vida al servicio de los demás, al cuidado de niños, de ancianos, de vagabundos…

    Me duele especialmente, porque yo pertenezco a esa Iglesia Católica Española a la que menosprecias. Me duele especialmente, porque la semana pasada, despedí a una tía misionera, la cual fue rumbo a Denver, para realizar una misión en una ciudad con niños huérfanos. Mi tía tiene 3 hernias de disco y 60 años, y de aquí a unos años no tendrá pensión ni nada que le ayude a pasar sus siguientes años de vida. Me duele especialmente, porque ni te imaginas las horas que pasan amigos y familiares mios, junto con otras muchas personas, trabajando, para recaudar dinero, ropas y comidas para la entidad de Cáritas de mi pueblo, para ayudar a los que se quedan sin nada. El día de Reyes, estuve junto con otro grupo de la Hermandad a la que pertenezco, vestidos de Reyes Magos y Pajes, en un Hospital de ancianos cantando y repartiendo algunos regalillos que entre todos conseguimos. Me duele, porque ahora mismo llego a casa, vengo de trabajar en una taberna cofrade que este mismo grupo que antes he mencionado abrimos todos los viernes para recaudar fondos, entre otras cosas, para esos regalillos que le hicimos a los abueletes del hospital.

    Y mira que no suelo entrar al trapo en este tipo de cosas, es más, creo que es la primera vez, y menos sin esconderme bajo el anonimato, pero en serio, me has tocado bien… que aunque en tu discurso menciones “Igual no son todos, desde luego.” … aunque en esa frase respetes un poquito más al resto.. en todo el escrito no has dejado títere con cabeza (o como se diga).

    De verdad Javi, que la cagada de uno, no te nuble la buena labor de otros.

  3. Javi F. Says:

    Bueno, Javi, ya te han dicho algunas cosas sobre la entrada. Es cierto que algunos miembros de la Iglesia son propensos a meter la pierna (por no decir pata) hasta lugares insospechados. Pero no es menos cierto que la Iglesia son mucho más que ellos. Entre ellos todos esos que trabajan por los demás sin esperar nada ni darse goles de pecho.

    Te aseguro que en el lugar más recondito del mundo podrás encotrar un sacerdote o una monja trabajando sin pedir nada a cambio. Y te lo digo con conocimiento de causa pues lo he vivido en primera mano.

    Te dejo una frase dicha por un sacerdote indio que conocí en Hyderabard, el father Raya:

    “Son mejores las manos que trabajan que las que rezan”

    Quedate con eso, con los que trabajan, aunque recen.

  4. Javier Márquez Sánchez Says:

    Anónimo, aunque no me gusta hablar con quien no sé quien es, vaya ahí mi respuesta:
    1. Hablas de lo que no sabes.
    Creo que puedo saber tanto como tú. He pasado muchos años dentro de la vida religiosa de un barrio y no soy ageno a los medios de comunicación.

    2. Empleas un tono categórico con frecuencia.
    Empleo el tono que creo conveniente, pues esto no es un diario informativo que pretenda informar de manera objetiva, sino un blog personal para expresar mi opinión personal.

    3. Extraes de contexto con facilidad las palabras.
    Para nada, las palabras son las que son. En un comunciado posterior se han intentado justificar esas declaraciones aludiendo al contexto “teológico” de la conversación. En mi opinión, la cuestión se puede vestir de rosa y ponerle un lazo, pero sigue siendo igual de terrible.

    4. No tienes (demostrado queda) ni la más remota idea de lo que sale por la boca de los integrantes de la Iglesia.
    Me remitom a la respuesta a la primera cuestión. Lo que sale de la boca de los integrantes de la Iglesia son tantas bondades (que las hay) como barbaridades (que abundan). Basta tirar de hemeroteca.

    5. Demuestrar tener escaso respeto por las muchísimas cosas que una institución (religiosa o no, eso en realidad no viene al caso) hace por muchísima gente, aquí en España y en el mundo entero.
    Tengo mucho respeto por la gente que hace labores solidarias en España y el mundo entero, que se entrega a los demás y hace de su vida un sacrificio para ayudar a quienes lo necesitan. Pero eso es indiferente de la cuestión religiosa y, sobre todo, del papel político de la iglesia.

    6. Por supuesto, no dudo que hay buena intención en tus pensamientos, pero la forma soez, agresiva y falta de todo comedimiento deja en muy mal lugar la educación que recibiste en tu juventud.
    La educación que recibí en mi juventud está sin duda muy por encima de la tuya porque, de momento, para empezar, te respondo cuando no debería hacerlo, ni siquiera permitir tu comentario, dado que no te identificas. Y aquí estamos con el debate de siempre, además. Cuando una parte dice auténticas burradas, como las declaraciones del obispo de Granada referente a las mujeres que abortan, hay que transigir porque es palabra de Dios. Pero cuando se dice que ese señor no tiene vergüenza, entonces es una falta de respeto. Pues la llevamos clara, compañero.

    PD: Alguna vez me gustaría oírte hablar con la mitad de beligerancia de las auténticas atrocidades que patrocinan y promueven con vehemencia otras ideologías religiosas pero, no, claro. Es que esta sale gratis. A otro perro con ese hueso, talibán de blog.
    No hablo de otras ideolodías religiosas porque no las conozco, ni leo y escucho semanalmente como se pronuncian sus líderes. Por eso no me escucharás nunca hablar de ella, justiciero anónimo.

  5. Javier Márquez Sánchez Says:

    Magda, como le decía al “sujeto” anterior, no pongo en duda en absoluto las labores solidarias de la Iglesia, pero es que eso no puede justificar la actitud que la jerarquía eclesiástica anda tomando desde hace demasiado tiempo.

    Tal y como citaba anteriormente, no hace mucho, en una homilia, el arzobispo de Granada (perdón “Anónimo”, antes dije obispo), vino a decir “matar a un niño indefenso” y que lo haga su madre da a los varones “licencia absoluta” para abusar del cuerpo de la mujer. Después, cuando saltó la polémica, vino el comunicado de rigor para decir que lo habían malinterpretado. Vaya por Dios, que siempre los malinterpretan.

    Mi cabreo no es con los fieles o con los religiosos que viven su fe con respeto y devoción, sino contra la alta jerarquía, esa que desde luego no verás en las misiones, y que suele dar muestras de muy poca caridad cristiana en sus comentarios y decisiones.

  6. Javier Márquez Sánchez Says:

    Javi, no voy a repetirme, porque ya me he explicado con anterioridad. COincido plenamente con esa frase: “Son mejores las manos que trabajan que las que rezan”, y no por referirme a no-religiosos, sino a esos religiosos que hacen gala de su fe y creencias. La entrada va dirigida en pleno a la Iglesia “política”, no al concepto en sí y por supuesto no a los fieles.

  7. MaGDa Says:

    ves? en esto te doy la razón! es la Iglesia “Política” la q se carga el trabajo de todos los que estan detrás, que a fín de cuentas, son los q la mantienen. No se si es q el cargo les queda grande, o es que la gente se atonta cuando suben de categoría… pero si es verdad que los altos mandos se olvidan de sus valores y de porqué estan donde estan…

  8. Javier Márquez Sánchez Says:

    Pues ésa es ni más ni menos la cuestión, Magda. EL otro día vi un documental sobre monjas españolas que andan por todo el mundo con su vida dedicada a ayudar a los demás. Las admiro y aplaudo, y lamento que la inmensa mayoría de los seres humanos no tengamos ni una décima parte de su bondad y entrega. Pero no porque ellas sean grandes se puede dajar de cantar las cuarenta a los que, desde sus situaciones acomodadas como altos cargos, se encargan de que mucha gente se aleje de la Iglesia.

    Poca gente habrá que admire tanto como yo a personas como Teresa de Calcuta. Pero mi admiración va por el ser humano que era, no por su elección religiosa.

    Como tantas otras veces, en tantas otras facetas de la vida, cuanto más se sube, más oscuro está todo.

  9. Luis Arenas Says:

    Pues yo estoy bastante de acuerdo con el artículo y no creo en absoluto que sea justo ese comentario “anónimo” que califica al autor de o tener educaicón y cosas similares.

    Hay que entender que cuando a uno le arde la sangre escribe con cierta pasión, como creo que es el caso. Y como ha dicho Javier en su aclaración, es que parece que en este país, cuando uno habla mal de la Iglesia, es que es un desconsiderado y no tiene vergüenza. Pero si es al contrario no pasa nada, ¿verdad?

    Y digo yo, ¿se les ha olvidado lo de poner la otra mejilla, lo de perdonar al pójimo y todas esas cosas? Porque cuando el tema les duele a esos obispos y demás cargos, bien que hacen sangre.

    Yo nunca he sido religioso, pero estoy de acuerdo en que en la iglesia católica hay mucha gente buena, muchísima. Pero es que los que dirigen se las traen, y contra ellos deben ir las críticas. Así es como se expone en este artículo, creo yo, que por otro lado veo bien documentado, redactado y expuesto.

    Javier (me permito la confianza aunque acabo de llegar rebotado a este blog), no te dejes afectar por ese comentario sin nombre ni argumentos, porque puestos a criticar a la ligera, todos podemos hacerlo (nada digo del de MaGDa Moreno y Javi F., que no hacen más que exponer sus opiniones de manera respetuosa y acorde con el debate planteado).

    Un saludo a todos

  10. Anónimo Says:

    Estimado Javier,
    no tengo interés en polemizar más contigo (ni con nadie, en realidad) sobre este tema. Hace ya tiempo que aprendí que en cuestiones de fé, discutir con la razón no va a ningún lado (cuestión de fé, por lo que veo, es la opinión que tienes tú sobre la Iglesia, visto lo escrito, aclaro).
    Tus respuestas confirman, una por una, sin excepción, todo lo dicho en los puntos que “pretenden corregir”. Palabra por palabra, y las he leído y repasado minuciosamente. Repito: punto pot punto y palabra por palabra. Y si tengo que explciar porqué, es que no va a servir de nada explicarlo.
    En fin, es lo que hay. Ya estoy acostumbrado. Respeto todo lo que considero respetable en tu postura (y tus comentarios). Que hay h-i-j-o-s-d-e-p-u-t-a en la Iglesia. Por supuesto, es una institución compuesta por personas. Lo contrario sería un (permíteme la expresión, con un punto de ironía) milagro. Pero de ahí al odio casi sin ambages que exhuma de tu post… va un trecho. Un trecho tela, pero que tela de grande.

    Pero vamos… que no prentendo hacerte variar tu postura. Es evidente que el testimonio de Magda es infinitamente más válido que el mío (tampoco hace falta explicar el porqué, ¿verdad amigos?). Sólo plantéate una cosa, por favor. La próxima vez mide un poco más más las palabras. No mucho, si quieres. Sólo un poco. Sé más preciso con qué y a quienes quieres censurar, criticar, abominar, lo que quieras. Ten un poco de respeto antes de emplear el nombre de un colectivo al nivel moral, humano, … (es difícil encontrar palabras a la altura, espero que sepais perdonarme por ello, literariamente hablando) como el que nos ocupa.
    “La Iglesia ha hablado”. No, Javier. No y mil, cien mil, millones de veces no. Nunca. Que los animales no te impidan ver el bosque.

    Un saludo.

  11. Javier Márquez Sánchez Says:

    Anónimo, creo que barajamos conceptos diferentes. Cuando tú te refieres a “Iglesia”, haces mención a la jerarquía oficial y a todos los creyentes, mientras que yo, en mi post, me refiereo sólo a esa jerarquía oficial.

    Tuya es la razón en ese aspecto, debí haber puntualizado. Iglesia son todos los creyentes, no sólo los pastores, sea cual sea su cargo.

    A partir de ahí, entiendo que “la Iglesia habla”, cuando el Papa, un obispo, un arzobispo o un sacerdote se pronuncian en un medio de comuniación sobre un aspecto. Ellos no son cualquier persona. Esto es como aquella polémica de las hijas de Zapatero en la visita a EEUU. Por muy “civiles” que sean, estaban representando a España en una visita junto a su padre, Presidente del Gobierno, a otro país. No pueden ser indiferentes.

    Tú mismo me estás dando la razón, Anónimo, y cito: “Que hay h-i-j-o-s-d-e-p-u-t-a en la Iglesia. Por supuesto, es una institución compuesta por personas. Lo contrario sería un (permíteme la expresión, con un punto de ironía) milagro.”

    Y hacia esa gente que ocupa los grandes sillones va mi desesperación. Tengo muchos y muy buenos amigos católicos, a los que respeto como a los que más, y con los que he participado en muchas actividades. Pero no puedo con las muchas y continuas contradicciones en las que cae esa jerarquía eclesiástica.

    Si como creyente y practicante te has sentido ofendido, te pide mis más humildes disculpas. Y puntualizo de nuevo: son los irresponsables altos cargos, y lso que permiten que sigan en el cargo, los que me sacan de mis casillas.

    Y ten por seguro que puedo ver el bosque perfectamente. Es más, es un bosque que me gusta y en el que desearía volver a pasear, pero hace tiempo que salí de él porque no me gusta esa clase animal que tiene doblegada al resto de los habitantes… (qué metafora tan tolkiniana).

    Un saludo

  12. Luis Arenas Says:

    Sigue sin identificarse el señor Anónimo…

    Como tercera persona, creo que ambos opinan igual, pero con distinto planteamiento.

    Anónimo acepta que hay gente bocaza en la Iglesia, como en todos sitios, pero defiente al colectivo.

    Javier, por el contrario, sno se refiere al común de los creyentes sino a los mandamases, y no acepta que esos supuestos cristianos hablen como lo hacen de algunos temas.

    Estoy con Javier, pero supongo que Anónimo, a quien le tocará el asunto, trata de defender y justificar a esa jerarquía.

    Como siempre en estos debates llegamnos a la celebérrima conclusión: Amigo, con la iglesia hemos topado.

    Haya paz y respeto, como en los últimos mensajes

  13. Javi F. Says:

    Creo, personalmente, que el gran problema nace de una concepción erronea del catolicismo. La Iglesia NO ES LA JERARQUIA, estos son un mal necesario en una organización con más de 2000 años de historia y presencia en todo el mundo. Y digo un mal necesario porque esta organización realiza un reparto de su riqueza (y sé que entro en tema farragoso) entre los más necesitados. Cuyos beneficiarios finales, las más de las veces, no son católicos (ni cristianos). Y sí, muchos de estos jeracas realizan declaraciones subidas de tono, pero la tecla ya se ha pulsado en este debate: son políticos. Y de una clase de política que debería estar fuera de la sociedad: la que basa sus fundamentos en verdades teológicas y, por tanto, basadas en la fe y no en la razón. (

    Pero, y pese a todo lo dicho, esos jeracas “políticos” y polemicos son un mínimo comparado con el todo que es la Iglesa. ¿Alguna vez has oído hablar al Obispo de Cádiz en los medios?. En los ocho últimos años -que es el tiempo que llevo colaborando en el Gabinete de Prensa del Obispado- sólo ha sido portada por sus declaraciones 1 vez. Cuando dijo que los cristianos debían ceder un 10% de su sueldo a organizaciones caritativas (no hizo referencia expresa a Cáritas) para ayudar a paliar la crisis económica global. Llamaron de Cuatro y repitieron mil veces que no eran más que palabras. Cuando les demostraron que el Obispo -que es un hombre bueno, las cosas como son- había dado mucho más de ese 10%, silenciaron la noticia y no publicaron la entrevista. ¿Cuántos obispos hay sólo en España como él?

    Pero esa parte de la Iglesia no interesa, no sirve para atacarsele. Es mejor quedarse con los dos o tres gilipollas que buscan su lugar entre los flases.

    Respecto a anónimo, el radicalismo y las formas de tus mensajes hacen a la Iglesia el mismo daño o más que las criticas. Hemos cometido errores desde el mismo momento en que Judas vendió a Jesucristo o San Pedro le cortó la oreja al “captor”. Y hemos sobrevivido a todo eso sabiendo rectificar y adapatarnos a los tiempos. Las críticas deberían hacernos ver los errores, pero somos tan prepotentes que nos creemos infalibles.

  14. Javier Márquez Sánchez Says:

    Estoy contigo, Javi. Por desgracia sólo se airean las noticias polémicas. Como bien decía antes, soy consciente -y ante mucha gente lo he defendido así- que en la Iglesia hay mucha, muchísima gente de gran valor y entrega. Pero vivimos en un mundo en el que la imagen y la comunicación es crucial. Y por desgracia, la labor desconocida de miles queda dañada por la acción o palabras aireadas de unos pocos.

    Tras este debate de mensajes entablado lamento no haberme extendido más en mi entrada y haber puntualizado más la cuestión (lo que ocurre es que resultaría una reflexión tan extensa…), pues reitero que mi pretensión no era hacer sangre contra la Iglesia Católica sino contra esos altos cargos que se valen de su posición para politizar lo que, de base, no debe serlo. No olvidemos que al mismo Jesucristo se le planteó ejercer un poder papel político -encabezar la revuelta contra Roma en Jerusalén-, y él declinó la invitación.

  15. Kinezoe Says:

    Ya me decía alguien una vez: “para no herir susceptibilidades, procura mantenerte al margen cuando hablen, en público (entre desconocidos, se entiende), de política o religión… Jeje…

  16. Kinezoe Says:

    Personalmente, y aunque el tono de la entrada haya podido se un poco alto (fruto de la indignación, supongo), yo sí interpreté que la rabia iba dirigida contra la jerarquía eclesiástica, no hacia los fieles. Pero vamos, que hablando se entiende la gente…

    Saludos.

  17. Quin King Says:

    MUNILLA dijo VERDAD

    Monseñor Munilla, en la entrevista que la periodista Gemma Nierga le hizo en el espacio La Mañana en la SER, dio en el clavo con sus declaraciones, y no tiene que rectificar nada señor Lehendakari del Gobierno Vasco, porque ha dicho absolutamente LA VERDAD.-

    Visto la virulencia conque religiosos, políticos, escritores, periodistas, teólogos y demás gentes, se rasgan las vestiduras (y hasta las entrañas), para “condenar” al obispo Munilla, algo “gordo” y “verdadero” ha debido decir, porque sería propio de gente “sinsorga” atacarle de esa manera si lo que ha dicho “no es verdad”, ya que en ese supuesto sería mas correcto advertirle y sacarle de su error con argumentos de caridad cristiana (o no hacer “ni caso” a lo dicho, por… “estupidez”).-

    Pero no.- Munilla ha dicho una gran VERDAD, y eso duele a los que se quieren erigir en pedestales de “sabiduría” para que la plebe “los aplauda”.-

    A los soberbios les sale como un resorte eso de: “ha blasfemado”, “crucifiquémosle”, que es lo que en el fondo vienen ha decir y querer todos esos críticos del obispo.-

    El obispo Munilla ha dicho que: es un mal más grande el que nosotros padecemos que el que esos inocentes sufren, refiriéndose a la catástrofe de Haití, para hacernos comprender “la gravedad del mal del que nos habla”.- También ha dicho otras muchas cosas que ustedes no quieren leer, agarrándose a esta frase como clavo ardiendo para “condenarle”.-

    Son tan “monstruosos” los pensamientos de los que dicen que Monseñor es insensible a los dolores que padecen sus semejantes en Haití, que no hacen otra cosa que ratificar como verdaderas las opiniones del obispo respecto a la “enfermedad espiritual de nuestra sociedad”.-

    ¿A ustedes les extraña los males que nuestra sociedad padece?: “niños que desaparecen”, “chicas jóvenes terriblemente asesinadas”,“violaciones”, “mujeres acuchilladas por sus parejas”, “padres maltratados por sus hijos”, “profesores amenazados y despreciados por sus alumnos”, “policías encubridores de gravísimos delitos“, “financieros estafadores”, “empresarios que se quedan con lo ajeno”, “divorcios”, “abortos”, “terrorismo”, “políticos corruptos”, “jueces prevaricadores”, y… pueden seguir enumerando males hasta donde quieran.

    Con lo que la juventud percibe de nuestra sociedad a través de los medios de comunicación como… “modelos de vida”, no es extraño que “después” pasen todas estas cosas, y para más inri, pretenden quitar los crucifijos de las escuelas y colegios, que es quitar los mandatos que Jesucristo nos dio para enderezar nuestras conductas, para que seamos “hombres nuevos”, y no hay nadie que nos haga ver la “gran catástrofe” a la que nuestra sociedad se encamina.- El obispo Munilla sí lo hace: con sus escritos, con sus declaraciones, con las explicaciones del Catecismo de la Iglesia Católica.-

    Si la sal se desala… ¿quién la salará?.-

    Me encantaría que todos esos “virulentos críticos” del señor obispo de San Sebastián: religiosos y teólogos, me explicasen el Catecismo de la Iglesia Católica como lo hace el obispo Munilla.-

    De los titulares y tergiversaciones que hacen los periodistas en sus periódicos me extraña menos, porque viven de la noticia espectacular, “aunque sea mentira”.- No se si lo hacen queriendo ó sin querer, pero son muy hábiles en “recortar” frases ó pensamientos para que el titular sea “espectacular”, “monstruoso” y “escandaloso”, para que vayamos corriendo al kiosco a comprar el periódico.-

    Un columnista que llama “tarugo” al señor obispo, también ha escrito: Eso de comparar la delicada situación española con la horripilante catástrofe de Haití no es solo una mentecatez, sino una blasfemia.- (aunque dice que puede estar emitiendo un juicio temerario al criticar a monseñor).-

    Señor periodista, usted que escribe columnas que casi son “puro Evangelio”, ¿no le habrá traicionado también “ese pedestal” de tener que escribir a diario algo espectacular, sin pensar muy bien en lo que dice, para que compremos el periódico y le paguen a usted su sueldo?-

    Quiero pensar que ha Munilla no le han, ó no han querido entenderle; por eso uno de esos teólogos que quieren “crucificarle” por lo dicho en la entrevista escribe: Para una persona que cree en Dios, lo más sagrado es la vida humana.-

    ¿No será… “LA VIDA ETERNA”… señor teólogo?, y por ende ¿la vida humana, que es sagrada para “los que creen” y para “los que no creen” en Dios? .-

    Quiero estar, en este caso, al lado del señor obispo de San Sebastián: Don José Ignacio Munilla Aguirre, porque dijo VERDAD.-

  18. Javier Márquez Sánchez Says:

    ¿Dijo VERDAD? ¿Y fue ENGENDRADO POR MUJER?

    Amigo Quin King, parece que esté usted hablando en tono bíblico. Y No caiga usted en el error ese de “Si todos lo critican, algo les habrá picado”, porque anda tiene que ver.

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