Ni un pensamiento sin ella, ni un cumpleaños sin Willie
Hoy es el cumpleaños de una persona muy especial, y lo celebramos este sábado pasado por todo lo alto, rodeado de buenos amigos. Éramos tanta gente en casa que opté por no echar mano de la habitual colección de dvds musicales para ambientar la cosa, y me limité a los cds de rigor. Y ahora, de camino al trabajo, escuchando Always on my mind en la radio del coche, he caído en la cuenta de que es el primer cumpleaños desde hace ya no sé cuanto tiempo que no celebramos mientras el abuelo Willie canta, con su guitarra agujereada, junto a sus amigos en alguno de los conciertos en dvd. Es ya tan habiual en casa, casi como otro más de la familia, que la mayoría de nuestros amigos no saben demasiado de música country, ¡pero al abuelo Willie sí que lo conocen!
¿Que quién es el abuelo Willie? Pues quién va a ser, el gran Willie Nelson. Y esto mismo he pensado en el coche y me ha hecho sonreír. ¡Cómo es la complicidad entre dos personas hasta el punto de bromear tratando con familiaridad a gente desconocida por la que se alienta un cariño especial! Y es que, cuando pensamos en la persona a la que queremos y en todo lo que tenemos en común, en realidad no solemos darnos cuenta de estos pequeños detalles.
A mí, por ejemplo, me encanta hablar con Marta (perdón, Sempi) del nuevo disco de Willie, de Kris, de la Whitney o de alguna reedición de la Janis, del mismo modo que quiero saber si le gustará el nuevo libro de Paul -¡gracias, Adri!-, y ambos estamos deseando que Woody o el abuelo Clint estrenen una nueva película para acudir fielmente a la cita, o que pasen por la tele (mejor en dvd) alguna de Audrey o de Michael.
Esos artistas no son mejores que otros, pero son algunos de los que disfrutamos juntos, de los que nos gustan a ambos, y como somos cariñosones y nos gusta revisitar placeres compartidos, pues nos permitimos el tuteo, que parece que no, pero es verdad eso de que te ayuda a coger confianza. Si a Sir Michael Caine le parecerá bien el trato que le damos, cualquiera sabe.
Sé que esto puede sonar a una soberana estupidez, pero no lo es. No lo es en absoluto. Después de todo esta vida, como las buenas películas, cobra encanto con los pequeños detalles. A veces se bromea y se dice “si tú me dejas, ¿quién me va a aguantar a mí?” Pero en mi caso, más bien, la pregunta sería “¿con quién voy a conseguir tanta complicidad?” ¿Sabéis eso de adivinar lo que el otro va a decirte con tan sólo escuchar de sus labior “estaba pensando que…”? Pues a nosotros nos ocurre a menudo. Y es fantástico.
Supongo que para ser hoy su cumpleaños podría estar yo más brillante y esmerarme en un texto más festivo. Pero en fin, el amor es lo que tiene, que hay a quien lo vuelve loco, a quien lo vuelve salvaje, a quien lo vuelve creativo, o en el caso de de José Luis Perales y en el mío, que nos vuelve moñas.
Así que me despediré deseándole un feliz cumpleaños a esa muchachita que, como canta el abuelo Willie, siempre está en mis pensamientos.






December 14th, 2009 at 11:08
Gracias por las cosas preciosas que siempre tienes en el tintero. He de decir que escribo esto desde mi nuevo notebookito rojo -gracias, Javi-.
Y siento no tener nada más original que decir, pero cuando llegan los cumpleaños, ni creativa, ni moña, ni nada… parallizada más bien…
Beso!!
December 14th, 2009 at 16:24
Jope, no escribas estas cosas, leñe, que una se emociona. Ni moñas ni nada!! Ainsss, que alguien me pase un kleenex. Que “gonito mare”, bueno, en este caso “pare”. Ainss…
Felicidades Sempi, ya me explicarás que es eso del Notebookito, que soy mu torpe para eso.
Besos a los dos!!
December 16th, 2009 at 12:40
Qué bonito, ¿no? Enhorabuena a los premiados!