Verdades como puños (XXI): Todos somos boxeadores

January 27th, 2012

“Somos boxeadores fuera del ring. Y ésta es una pelea sin campana. Todos somos boxeadores”.

Sugar Ray Leonard, campeón del mundo de peso medio.

Ray Charles & George Jones: ‘We didn’t see a thing’

January 26th, 2012

George
Vale, juraría que no te vi con la mejor amiga de tu mujer
bebiendo cerveza y bailando ese western-swing.
Y no te vi besarla y largarte de aquel local con ella.
No, yo no te vi.
Ray: Y yo no te vi.
R&G: Y no vimos nada de nada.

Ray
George, yo sé que no te escuché decirle a aquel bombón que no estabas casado.
Sé que tampoco te vi escondiendo tu anillo de boda.
Y sé que no podría haberte visto telefonear a tu mujer
y decirle que estabas trabajando.
No, yo no te vi
George: Y yo no te vi.
R&G: Y no vimos nada de nada.

R&G: Tenemos que estar de acuerdo para que nuestras historias funcionen.
George: No te olvides, Ray, de que yo estaba en Atlanta.
Ray: ¡Seguro, y yo estuve trabajando hasta tarde!
Ray: ¡Sí! Es un placer verte siempre, George.
George: También a mí me gusta verte.
Ray: Pero yo no te vi.
George: Y yo no te vi.
R&G: Y no vimos nada de nada.

George: Eh, Ray, por cierto, ¿tienes aquellos cien pavos que me debes?
Ray: No sé de qué me hablas, George.
George: Bueno, estoy seguro de que te acuerdas de la apuesta que hicimos la otra noche.
Ray: No, no me acuerdo. Pero ya sabes, si te hubiera visto, desde luego te habría pagado.
Pero yo no te vi.
George: Y yo no te vi.
R&G: Y no vimos nada de nada.

R&G: Tenemos que estar de acuerdo para que nuestras historias funcionen.
George: No te olvides, Ray, de que yo estaba en Atlanta.
Ray: ¡Y tú no te olvides de que yo estuve trabajando hasta tarde!
George: ¡Sí! Es un placer verte siempre.
Ray: También a mí me gusta verte. Pero yo no te vi
George: Y yo no te vi.
R&G: Y no vimos nada de nada.

35 años de un intento infructuoso (y de un desdén ignominioso)

January 24th, 2012

Ocurrió la noche del 24 de enero de 1977, en un despacho de abogados laboralistas de CC OO y el PCE, en el 55 de la calle Atocha. Tenía lugar una reunión de profesionales del transporte para decidir si seguían adelante con la huelga convocada en la mayoría de los sectores ante los convulsos momentos que se vivían en los ámbitos laborales y sociales del país. Joaquín Navarro Estevan, dirigente del Sindicato de Transportes de Comisiones, dirigió el encuentro, en el que se decidió no ceder a las presiones y mantener la huelga. El grupo se disolvió poco después de las 22:30 y en el despacho sólo quedaron una decena de personas: los abogados y el personal de administración del despacho. Navarro debía quedarse con ellos para una reunión, pero antes salió a charlar con los compañeros que lo esperaban en un bar cercano.

Alrededor de las 22:45, tres hombres armados, pertenecientes a un comando de extrema derecha, se colaron en el piso y alinearon a punta de pistola a todos los ocupantes contra la pared. Estaban buscando a Joaquín Navarro, y al no encontrarle abrieron fuego sobre el grupo. Mataron a cinco personas y dejaron gravemente heridas a otras cuatro. El propio Navarro descubrió los cuerpos y dio la alarma.

Aquellos crímenes fueron el punto álgido de una de las semanas más tensas del periodo de transición política, con el asesinato el 23 de enero del estudiante Arturo Ruiz a manos de terroristas de la Triple A, y al día siguiente, el mismo 24 por la mañana, con la muerte de Mari Luz Nájera del impacto de un bote de humo disparado por la policía para disolver una manifestación convocada por la muerte de Ruiz.

Hace justamente una década, cuando se conmemoraron 25 años del suceso, tuve la suerte de entrevistar para Cambio16 al propio Joaquín Navarro, y sin duda ha sido uno de los artículos más emocionantes que he tenido la suerte de firmar. Resultó escalofriante escuchar de sus propios labios la narración de los hechos, así como del ambiente vivido en los días anteriores y posteriores al crimen.

El director Juan Antonio Bardem también recurrió a Navarro para que se interpretase a sí mismo en la película Siete días de enero, crónica de aquella semana dramática de la historia de España. Al margen de sus valores artísticos, se trata de una película que nadie debería perderse para conocer, al margen de las rencillas políticas en las que muchos intentan meternos, el precio que algunas personas tuvieron que pagar para sacar adelante nuestra democracia, tan imperfecta como mejorable, pero el mejor punto de partida.

Con aquella matanza algunos intentaron desestabilizar, sin conseguirlo, el proceso democrático. 35 años después, el recuerdo de aquellos abogados laboralistas sigue sirviendo como el mejor ejemplo de lucha personal por mejorar las cosas.

Ante aquel portal de la calle Atocha se erigió un monumento como homenaje a las víctimas con la legendaria imagen de El abrazo, de Juan Genovés, sin duda alguna la obra más representativa de la Transición, que representaba la tan cacareada reconciliación entre las dos Españas. Es insólito y no menos irónico que en una década en la que no ha dejado de hacerse sangre en la vida política con los ajustes de cuentas pendientes sobre la guerra y la dictadura, esta obra haya permanecido en los sótanos del Museo Reina Sofía desde el año 2003. Ahora dicen que volverá a exponerse a partir de marzo. Tal vez sólo por unos pocos meses, como ocurrió en 2009. Es una pena que al hablar de memoria histórica, las camadas políticas sean tan selectivas como lo requieran los sondeos de popularidad.

El solo de Charlie Parker y los muertos de Paco Rodero

January 23rd, 2012

Tengo este blog más abandonado que la consulta del doctor Kimble, y eso no puede ser. Sería largo y tedioso listar las razones, amén de dudar que sea un tema que pueda interesar a nadie. Así que retomaré la actividad con una noticia que esperaba con ganas poder anunciar. En cuestión de dos semanas, a comienzos de febrero, llegará a las librerías la nueva novela, Letal como un solo de Charlie Parker. La editorial Salto de Página ha cuidado con mimo la edición de la obra y el diseño de una portada que me tiene encantado, obra de Iosu Palacios.

Se trata de una novela negra en la más clásica tradición del género, ambientada en la ciudad de Las Vegas en 1955. Está protagonizada por Eddie Bennett, un veterano de guerra y antiguo matón de la Mafia, reciclado en “solucionador de problemas” en la Ciudad del Pecado. Bebedor de Southern Comfort y aficionado al blues, es un tipo tan elegante y de buena planta que es conocido en los bajos fondos como Eddie el Figura, y creo que el dibujo de Palacios no podía ser más fiel a mi concepción del personaje…

Frank Sinatra, John Wayne, Dean Martin, Johnny Roselli, Sam Giancana o Howard Hughes son algunos de los personajes reales que pasean por las páginas de esta obra, poblada también por barmans parlanchines, chicas bonitas aspirantes a estrella o una mujer dispuesta a ser respetada en un mundo de hombres, Janet Baker, una periodista de armas tomar con la que Bennett tendrá que medir su destreza. Actualmente estoy trabajando en una web promocional de la novela que, además de la información habitual, incluirá tantos ‘extras’ como pueda reunir, como biografías de los personajes, fotografías de escenarios reales, mapas, etc.

Y a la espera de la publicación de este Letal como un solo de Charlie Parker, lo que sí está ya a la venta es el quinto volumen de la Antología Z, publicado por Dolmen, que incluye mi relato Una cuestión de principios. Sí, ya sé que para los no afines al tema zombi la portada os producirá un razonable rechazo, pero me permito destacar que mi relato es ante todo una historia negra, policiaca pura, en la que los zombis vendrían a ser, en palabras de Alfred Hitchcock, el MacGuffin. Además, sea cual sea el tema, es un lujazo compartir volumen con grandes autores y mejores amigos como Jerónimo Tristante, Juan Miguel Aguilera, Ian Watson, Alberto Pérez Aroca, Víctor Conde o Javier Ruescas.

Nota del editor, Jorge Iván Argiz

En Una cuestión de principios, Javier Márquez logra un relato en el que se demuestra que los malos tiempos son siempre los mejores para la gente sin escrúpulos y para los que saben aprovechar las oportunidades que se presentan. En pocas páginas sienta con maestría las bases de un mundo postzombi, situando la acción en un Madrid que logró encerrar a todos los infectados que campaban por la ciudad en un lugar denominado Zona Muerta. También nos presenta a una galería de personajes en la que emerge con fuerza Paco Rodero, un exmilitar macarra y castizo que sobrevive ahora como uno de los pocos exploradores que se atreven a entrar y rescatar, llegado el caso, a gente dentro de la mencionada Zona Muerta.

Coged un poco de los antihéroes de Mike Spillane, unas pizcas del humor bravucón del John McClane de La jungla de cristal, mucho del humor negro y del manejo de secundarios de John Carpenter, removedlo bien y tendréis algo nuevo que os hará, seguro, disfrutar. Y un aviso: volveréis a oír hablar de Paco Rodero en el futuro, ya lo creo que sí.

Acostumbrado cada vez más a ir comentando sobre lo divino y lo humano en Facebook, cada vez se me hace más raro esto de escribir para el blog. De momento he realizado una puesta al día “técnica”, en lo que a diario de novedades se refiere. A ver si soy capaz ahora de retomarle el pulso más personal.

Palabra de western (V): Cuestión de confianza (II)

January 2nd, 2012

Jeff (James Stewart): ¿Por qué no se fía de los hombres?
Ronda (Ruth Roman): Porque una vez me fie de uno.

***

Ruth Roman a James Stewart: “¿Quieres que cometamos la locura de confiar el uno en el otro?”

Tierras lejanas (1954), dirigida por Anthony Mann, con guión de Borden Chase.

Por las noches eternas y la música pasada… (feliz año nuevo)

December 31st, 2011
“Dear George: remember no man is a failure who has friends”

Por todas las ilusiones que nos han ayudado
a seguir adelante cada día,
y por todos los días que ha merecido la pena vivir
sin permitir que nos robasen nuestras ilusiones.

Por los sueños que aún no se han cumplido
en los que seguiremos trabajando este año,
y por aquéllos en los que seguiremos creyendo
aunque sabemos que nunca se realizarán.

Por todos esos problemas que nos atenazan
pero no permitimos que nos dobleguen,
y por aquéllos que hemos logrado superar
y que nos han hecho más fuertes.

Por todos esos momentos que no dejaremos de recordar,
tan insignificantes que logran hacernos llorar,
y por todas las lágrimas derramadas con una sonrisa
por todos esos momentos que merecen ser recordados.

Por los viejos amores y los nuevos amantes.
Por las sonrisas robadas y los besos prestados.
Por las terrazas al sol y las tardes de otoño.
Por las noches eternas y la música pasada.

Por aquéllos que nos dejaron
para no abandonarnos jamás,
y por aquéllos que nos abandonaron
aunque pensábamos que nunca nos dejarían.

Por los buenos amigos que hemos perdido
y esperamos reencontrar algún día,
y por aquéllos que hemos encontrado
y que esperamos no perder jamás.

Por esto y todo lo demás, feliz año nuevo.

Por los viejos tiempos

¿Deberían ser olvidados los viejos amigos
y nunca recordados?
¿Deberían ser olvidados los viejos amigos
y los viejos tiempos?

Por los viejos tiempos, amigo mío,
por los viejos tiempos.
¡Brindemos con una copa de afecto
por los viejos tiempos!

Y seguro que pedirás otra pinta
como yo pediré la mía
Beberemos una copa más de afecto
por los viejos tiempos

Ambos hemos atravesado montañas
y arrancado hermosas margaritas,
pero vagamos con pies cansados
desde hace mucho tiempo.

Los dos hemos vadeado la corriente
de la mañana a la noche,
aunque un mar entre los dos haya bramado
desde hace mucho tiempo.

Hay una mano, mi leal amigo,
danos tu mano
Y bebamos un trago de buena voluntad
por los viejos tiempos!

Happy Christmas from Las Vegas, Nevada (1955)

December 25th, 2011

Porque yo lo valgo, que para eso es mi santo

December 3rd, 2011

Estas son las mañanitas
que cantaba el rey David,
hoy por ser dia de tu santo
te la cantamos a ti.

Ayer, mañana y siempre: ¡Libertad!

December 2nd, 2011
¡Libertad!
¡Qué gran palabra para el preso!
Carcelero, tú nunca podrás gozarla.
Cadenas, de Eduardo Álvarez y Ángel Corpa (Jarcha)

Cuando piensas que la tienes, no la encuentras.
Si la exhibes por capricho, volará.
Cuando duermes, vuelve a ti sin que la sientas,
y aunque quieras regalarla, no se da.

O la ganas o te quedas sin su beso.
O la cuidas o se olvida de tu ser.
Y más que nadie, se enamora de los presos.
Y más que a nadie, le regalan su querer.

Y aunque hoy, muchos quieran engañarte
y te digan que todo es vanidad,
no dejes jamás de rebelarte.

Porque de perderla, caerá la oscuridad.
Porque nunca dejará de fascinarte.
Porque ayer, mañana y siempre: ¡libertad!

Un momento de reposo espiritual

November 30th, 2011

“Siempre hay iglesias tan decorativas, tan fresquitas, que se puede estar un rato tranquilo en ellas, sobre todo en verano”.

Javier Krahe