Recapitulación. Un año y un día después

August 16th, 2013

“Casualidad cósmica”, lo hubiese definido el bueno de David González, mi editor en Almuzara, el haberme animado, precisamente hoy, a entrar de nuevo en mi blog, por aquello de ver si me picaba el gusanillo de volver a escribir algo. Y vaya, resulta que hace justamente un año y un día, como una condena de la vieja escuela, publiqué mi última entrada.

Eran unos versos que dedicaba a Chavela Vargas, que acababa de fallecer apenas una semana atrás. Y ahí quedó la cosa. Bueno, peor hubiese sido que, durante un año, todo aquél que hubiese accedido a mi blog- caso de que tal cosa hubiese ocurrido- se hubiese encontrado con alguna simple filípica inconexa, que hubiesen dicho ‘mis chicos’.

Y aquí estamos, un año y 366 noches después. En ese tiempo, en el terreno personal y profesional, han pasado muchas cosas. Tantas, que podría poner en duda si sigo siendo el mismo. Pero al levantarme por la mañana aún compruebo la temperatura que me espera al salir a la calle. Y cuando me siento en mi escritorio, me quedo mirando la fotografía en la que estamos todos, mis abuelos, mis padres, mi hermano y yo, y eso me sigue haciendo sentir que aún podría jugar al Equipo A o disfrazarme de Supermán, aunque ya algún pequeño bastardo inconsciente me haya llamado ‘señor’ por la calle. Sí, todavía sigo prefiriendo a los Beatles, aunque haya descubierto que los Stones eran más auténticos, y sigo pensando que Casablanca es la gran obra del gran arte del siglo XX, aunque Ciudadano Kane sea mucho mejor. Pero le falta corazón.

Un año y 366 noches después de mi última entrada, 376 desde la muerte de la Vargas, sigo llorando, a riesgo de resultar redundante, cuando la escucho cantar La Llorona, igual que cuando veo la alegría que emana Stanley Donen al cantar y bailar al recibir su Óscar. En este tiempo he aprendido, creo, a combinar mis pasiones por Hemingway y Cormac McCarthy (“Copia a los grandes”, decía el primero), en mi fútil intento por ahora por dar forma a un estilo propio contundente. También en este tiempo he aceptado que es un acto de fe esperar una nueva obra emocionante dirigida por José Luis Garci, o una interpretación que haga historia de Al Pacino, o una que no provoque vergüenza ajena de Robert De Niro. Por contra, me ha quedado claro que si actores como Eduard Fernández o José Coronado, y directores como Alberto Rodríguez, Cesc Gay o Enrique Urbizu tuviesen más apoyo, otro gallo le cantaría a la gallina vieja del cine español, de caldo tan amargo por lo general.

A lo largo de todas estas horas, minutos y segundos he aprendido, creo, a asumir, que por más que quiera resumir mi vida atendiendo a todo lo mejor y lo peor, al final es el cine lo que más pesa en ella, y tal vez eso deba hacerme pensar que necesito buscar un buen terapeuta o un guionista con menos tendencia al melodrama, o incluso un director capaz de controlar los histrionismos. Como John Huston. Como el que (casi) nunca tuvo Jack Nicholson.

Pero, ¿qué le vamos a hacer? Al menos, lo realmente bueno de esta vida en Technicolor y CinemaScope (que le den por culo al digital y al 3D) es el reparto de secundarios de lujo en el guión que me obligaron a interpretar hace 34 años, diez meses y algunos días. Una barbaridad de la buena. La clave para convertir una historia inventada en la vida misma está en los secundarios. John Ford lo sabía. Y creo que yo también.

Y ése es el mayor atractivo para pagar cada día la entrada de mi propia película. Para aceptar el guión semanal de mi serial. La legión de secundarios que dan vida a mi familia, a los amigos de siempre y a los nuevos, y a los que casi lo son; y a los compañeros de trabajo, los de antes y los de ahora; y a los amores y a las amantes, y las que casi lo fueron; y a ese puñado de camareros que no saben preparar dry martinis pero sí me sirven queso por más que les diga que no me gusta, pero ellos son tan majos que voy y me lo como; y a esos colegas escritores que parecen sacados de la mejor generación escénica española, esos Rodero, Bódalo, Gutiérrez Cava, Merlo, Prendes, Navarro… que murieron en la esperanza de la resurrección en la Semana Negra de Gijón.

En este tiempo he aprendido que tras seis libros publicados, algunos más escritos y no sé cuántos relatos, el miedo escénico no se pierde. Y me alegro por ello. No creo que acabe saliendo corriendo como Curro Romero, porque tampoco creo que, como el matador de Camas, sea capaz de dejar estampas para la historia. Pero ese miedo está bien. Te da perspectiva y te impone disciplina. Ya veremos para qué sirve.

Este otoño habrá novela nueva y traducciones varias. Bien. También proyectos musicales. Y besos por recuperar. Y besos por descubrir. Y una sobrina preciosa a la que hablarle de un señor de Nueva York con gafas de pasta como su tío que nos enseñó las cosas por las que vale la pena vivir, aunque él nunca haya estado en la Feria de Sevilla ni haya pasado una Nochevieja con sus bisabuelos. Cosas del cine, le explicaré.

Y digo yo que para ser una entrada de regreso, ya está bien, ¿o no? Son las dos y media pasadas de un fin de semana de agosto. Hace calor en Madrid, como en casi toda España. Algunos andan de playa, otros de fiesta, los incautos duermen y los afortunados aman. Y nosotros, aquí andamos, como siempre. Solos en la madrugada.

Chavela Vargas, 20 versos robados para una despedida

August 5th, 2012

Chavela, paloma negra
Chavela, toda una vida
Chavela, adoro
Chavela, frente a una copa de vino
Chavela, a pesa de la enorme distancia
Chavela, somos
Chavela, cuando te hablen de amor
Chavela, quiero ver a qué sabe tu olvido
Chavela, corazón, corazón, alma con alma
Chavela, desde que te fuiste
Chavela, noches de ronda
Chavela, probablemente
Chavela, los cuerpos como banderas
Chavela, cuando los años pasen
Chavela, quisiera amarte menos
Chavela, tómate esta botella conmigo
Chavela, dos besos llevo en el alma
Chavela, piensa en mí
Chavela, ojalá que te vaya bonito
Chavela, en el último trago…

‘Searching for Heaven’s Gate’

July 17th, 2012

Sé dónde está El Niño. Dos amigos. ‘Bloody’ Sam. Katy Jurado. Crepitar del hogar. Melodía creciente. Calzones largos. Los tiempos cambian. Cielo color tequila. El bardo de Minnesota. Sangre, tierra y espuelas. Katie Jurado. Madre, aparta de mí este cáliz. Palabra de Coburn. Postas y pólvora. El río que nos lleva. Los tiempos tal vez, pero yo no. La vida es un tiro en las tripas. Slim Pickens, que estás en los cielos. Katie Jurado. Demonios en los recuerdos. No te vayas. Rocas meciéndose, árboles como columnas. Una lágrima para la eternidad. Todas las bellezas en un gesto. Humo. Ya estoy ante las puertas del cielo. Intimidad. Silencio. Y Katie Jurado.

Nostalgia de Gijón (de regreso tras la Semana Negra)

July 16th, 2012

“¿Que por qué estoy aquí? Pues supongo que porque no me gustaba mucho lo que había allí. ¿Que qué había allí? Pues allí estaban el éxito, los amigos… Bueno, cierto éxito y algunos conocidos. También estaba mi mujer. No, no exactamente mi mujer… Mi compañera. ¡Vaya, qué horrible suena eso de mi compañera! Mi chica, eso es, mi chica, como a ella le gustaba que le dijera. También estaba mi hijo, al que veía poco, y la madre que lo parió, a la que veía menos. Bueno, y un cheque para ellos todos los días 1 de cada mes. ¿Que qué más había allí? Allí había… subvenciones, alta tecnología -con a mayúscula y t mayúscula-, tipos en minúscula que te venden cleenex en los semáforos, posibilidades de viajar, el teatro, ¡ah, bueno: y fútbol! Fútbol todos los domingos y bastantes miércoles. No, si allí es una ciudad estupenda, además de cinco millones de personas que son felices cuando aparcan en doble fila en medio de un tráfico alegremente espeso rodeado de nubes de mensajeros.

Yo, ¿saben?, adoro las grandes ciudades. Su trajín, su vida. Las adoro sobre todo por las noches, cuando parecen trasatlánticos iluminados, ¿verdad? para mí, la ciudad siempre será la noche.

Mi chica me dejó, y eso debió influir. Y también el fracaso de mi última comedia. Y bueno, un poco que yo soy de minoría minoritaria y eso te lleva irremisiblemente al grupo semimixto. La independencia es una tontería, ya saben. Renoir lo decía, y antes mi padre. Si eres independiente, adiós, te mueres solo. Total, que todo se juntó, como pasa siempre.

¿Qué? ¿Que qué hay aquí? Pues aquí… aquí, nada que me guste. El mar me da miedo, la playa me aburre, odio la lluvia y no soporto la humedad. Y sobre todo, sólo hay fútbol cada 15 días, domingo sí, domingo no. Yo soy un tipo… bueno, bastante cobarde. Nunca me he enfrentado con la vida, siempre le he cedido el paso. De hecho aún no sé si lo mío es que me fui o que me echaron. En cualquier caso, ya saben: soldado que huye, sirve para otra guerra. Así que, es evidente, ¿no? Como ya se habrán dado cuenta, yo soy lo que cualquier estratega de la sociología definiría como el más claro ejemplo de la huida hacia delante. Bueno, la huida no, yo soy la fuga hacia delante…”

Asignatura aprobada, con guión de José Luis Garci y Horacio Valcárcel.

Sobremesa de western, como mandan los cánones: ‘Chisum’

June 3rd, 2012

De entre la media docena de película que John Wayne rodó a las órdenes de Andrew V. McLaglen, probablemente Chisum sea mi favorita. Y con toda seguridad, junto con El Dorado (la de Howard Hawks, con Wayne y Robert Mitchum), Superman y James Bond contra Goldfinger, sean las películas que más veces he visto en toda mi vida. Y hablamos, tirando por lo bajo, de varias docenas de veces.

A mi abuelo Manolo le encantaba esta película, y supongo que de él heredé la magia de sentarme a ver una película ya conocida como si fuese la primera vez. Nos reíamos, nos cabreábamos y nos emocionábamos con cada escena como si no supiésemos lo que iba a pasar. Mi abuelo es que era un cinéfilo de raza, tan auténtico que ni él mismo sabía que lo era.

Pero además del componente personal, Chisum encierra también algunas claves sentimentales que hacen que me resulte irresistible. Como ese elenco que reúne a la gran familia cinematográfica de la última etapa de Wayne, que son en buena medida los miembros de la compañía de John Ford. Ahí están Ben Johnson, John Agar, Bruce Cabot, Forrest Tucker, Christopher George, Richard Jaeckel, Christopher George… y un largo etcétera. Pero también hay un sobrio guión firmado por Andrew J. Fenady, que toma una serie de personajes y situaciones reales y las maneja a su antojo para contar la historia de un veterano vaquero que, en el otoño de sus días, convertido en poderoso ganadero, intenta hacer valer el orden de los nuevos tiempos, hasta que éstos se revelan aún más salvajes que los pasados.

En este sentido, Chisum resulta todo un homenaje al propio Wayne. Esas escenas de inicio y final, con su personaje observando el pueblo y todas su tierras desde una ladera, a caballo, fumando un cigarro, son todo un tributo a la leyenda del ideal del cowboy. Y por si fuera poco, el guión está salpimentado con algunos diálogos de los que dejan huellas. “Venga, le invitamos a un trago”, le dicen a uno de los personajes. “Gracias –responde-, pero prefiero mi propia botella y mi propia compañía”. “Billy busca la venganza, Chisum busca la justicia. Hay una gran diferencia”. “No hay Dios al oeste de Dodge y no hay ley al oeste del Pecos”. “Tenemos que ser vecinos, Lawrence, pero no es obligado ser amigos”…

Y a falta de más alicientes, conforme uno se hace mayor y va enamorándose de la música country, cae en la cuenta de que quien interpreta la no menos épica canción principal es el mismísimo Merle Haggard, en los días en los que andaba entrando y saliendo de las prisiones de medio país.

Total, que hoy me ha dado el arrebato y voy a enchufarme Chisum en el dvd una vez más. Y la veré doblada, claro, porque esos personajes siempre sonaron para mí con esas voces setenteras sin las que la película ya no sería la misma. Y disfrutaré, como si no la hubiese visto nunca, con la estampida de ganado atravesando el pueblo, con la maravillosa fotografía subrayando la melancolía de muchas escenas, y con los puñetazos que atiza el Duke a diestro y siniestro y que, de recibirlos de verdad, debían resultar demoledores.

Y esto es el cine, señores.

“Marty, si te lo propones, puedes conseguirlo todo”

May 25th, 2012

No me resulta fácil recordar cuándo pensé por primera vez que me gustaría dedicarme a escribir, como tampoco me acuerdo de cuándo empecé a canturrear con una raqueta de tenis a modo de guitarra en mi dormitorio emulando a Paul Simon. Sí que tengo más clara la sensación que experimenté durante mucho tiempo de tener tantas posibilidades de lograr ambas cosas, publicar una novela y cantar en público, como de jugar bien al fútbol.

Y aquí estoy, tecleando esta entrada pocos horas antes de coger un tren para Málaga, donde presentaré Letal como un solo de Charlie Parker, participaré en una mesa redonda sobre novela negra y daremos un nuevo conciertillo de Rock & Books. Y todo ello, entre buenos amigos.

Lo de la literatura estoy tomándomelo tan en serio como me dejan las fuerzas y el reloj. Lo del grupo es una afición de la que estoy disfrutando como un niño en una mañana de Reyes interminable. Es verdad que suelen decir que el que mucho abarca, poco aprieta. Pero en mi caso me resulta imposible, contra natura diría yo, dejar de hacer algo cuando me apasiona tanto, cuando más que quitarme energía, me carga las pilas con un latigazo de adrenalina como si metiera los dedos en un enchufe.

Y una vez más -coincidiendo además que hoy es el día del orgullo friki-, recuerdo aquella frase de Regreso al futuro, cuando George McFly recibe los ejemplares de su primera novela, y con ellos en la mano le recuerda a su hijo: “Marty, si te lo propones, puedes conseguirlo todo”. Yo tengo la suerte de que, siendo muy poco frikis, mi padre también me dijeron siempre algo parecido. Y tener un apoyo incondicional en casa -a pesar de que lo de cantar todavía no les convenza todavía, jeje-, eso vale más que todos los cursos de formación que uno pueda recibir.

Por otro lado, arranca este fin de semana la Feria del Libro de Madrid. Y habrá que estar, claro. El viernes 1 de junio por la tarde me encontraréis en la caseta de la Editorial Hidra. El sábado 2 y viernes 8, también por la tarde, estaré en la caseta de la Editorial Salto de Página, y allí mismo también, el sábado 9 por la mañana. Y ojo, porque los Rock&Books amenazamos con otro recital a mitad de alguna de esas semanas. La cosa está aún por concretarse.

Y así seguiremos, escribiendo, cantando y pasándolo bien con los amigos, que después de todo, de eso se trata, ¿verdad? Ya bastante está lloviendo por cuenta de otros como para que nosotros no hagamos lo posible por apurar cada día lo mejor que podamos mientras no nos apaguen la luz.

Incluso entonces, será cuestión de buscar otro bar…

Bluseando, junto a Pedro de Paz, en una imagen tomada por Laura Muñoz en nuestro primer concierto.

Arrancamos con un nuevo proyecto: ‘Rock & Books’

May 6th, 2012

La semana de Feria resultó… digamos que ajetreada, pero la que le ha seguido tampoco es que haya sido moco de pavo. Y todo indica que la que arranca mañana no se quedará atrás. Lo más destacado de estos siete días que tachamos del calendario es que ya ha tomado cuerpo oficialmente el proyecto Rock & Books Travelling Show (o “Espectáculo itinerante de rock y libros”, en la lengua de Cervantes), una iniciativa músico-literaria puesta en marcha por tres escritores y aficionados musicales (Pedro de Paz, Paco Gómez Escribano y este servidor de ustedes) con la intención de aunar esas dos pasiones. Los “espectáculos itinerantes” Rock & Books ofrecerán un repertorio compuesto tanto por canciones propias como versiones, interpretadas por esos escritores y otros que puedan sumarse al proyecto en futuras citas, canciones que estarán siempre ligadas de algún modo a la literatura. En unos casos será por el propio carácter narrativo del tema, otras veces habrán inspirado relatos o partes de novelas de los autores participantes, y habrá ocasiones en las que, simplemente, la presentación de la composición de pie a una narración emocionante.

La puesta de largo del proyecto Rock & Books tendrá lugar el viernes 18 de mayo, a las 21:30, en el Atelier Café de la Llana, en el número 26 de la calle Embajadores de Madrid, en el marco del II Encuentro Nacional Anika entre Libros. Y desde aquí quisiera agradecer la colaboración de algunos buenos amigos que nos han apoyado en cuestiones varias, desde el diseño del logotipo hasta darnos su opinión sobre los ensayos u ofrecernos una crónica gráfica de los mismos.

Diseño de Ángel Perea, compañero de Esquire.

Y la semana que empieza seguirá siendo bastante musical porque, además de otro probable ensayo el miércoles, tenemos por delante tres conciertos nada desdeñables para estos días. El lunes, nada menos que James Taylor, representante por antonomasia de la generación de cantautores estadounidense de los setenta, y al que aún no había tenido ocasión de ver en directo. El martes, tras pasar por el Centro Abogados de Atocha para una charla con Marcelo Luján sobre novela negra y compromiso social, Miguel Poveda en el Teatro Real. Y el domingo, por fin, el arranque de la gira europea de Bruce Springsteen en Sevilla. La cita promete ser memorable. Por cierto, si aún no le has echado un vistazo al disco nuevo, no dejes de revisar –si lo necesitas- la traducción de las letras. Son unos textos verdaderamente rabiosos. Escuchar a Springsteen -a cualquiera- sin saber lo que cuenta, es como ir al cine con los ojos vendados.

Y entre tanta música, aquí andamos, intentando dar cuerpo a la trama de la nueva novela, que se está resistiendo más que Paquirrín a coger un martillo. Pero bueno, poco a poco, parece que se va dejando querer.

¡Feliz semana!

La primera jornada de ensayos.

Junto a De Paz y Gómez Escribano, bluseando alrededor de Neil Young.

Blog suspendido por autor feriante

April 25th, 2012

Siete camisas, dos pantalones, una americana, dos trajes, cuatro corbatas, un pañuelo de bolsillo, dos juegos de gemelos, un par de zapatos, uno de botos, Lizipaina, paracetamol… Creo que con esto y algunos euros en el bolsillo tengo todo lo necesario para pasar los cuatro días y cuatro noches que tengo por delante en la Feria de mi tierra.

O dicho de otro modo, este blog queda suspendido hasta nueva orden. Hasta pronto.

Peligro: no girar a la izquierda (que te caes)

April 24th, 2012

Precaución, amigo conductor. Porque en cualquier momento quiere usted dar el volantazo y tomar una vía a la izquierda y puede encontrarse en el más completo vacío. Y como el vacío tiene lo que tiene, que está vacío, el castañazo puede ser sonoro. Porque aquí, en esta España de camisa blanca de la ovejita Norit -que debieron darnos el ejemplar clonado, porque ni blanco ni leches- pues eso, que la izquierda anda manga por hombro. Como siempre. Como es tradición.

Este martes se ha anunciado que el único diario progresista –de qué se ríe usted, que sí que es progresista. En fin, dejémoslo en que es menos conservador que El Mundo, ¿vale así?-; pues que El País, decía, llevaba meses, bastantes, echando a gente a la calle por tandas, con acuerdos, convenios y puñetas de colores, advirtiendo que, de lo contrario, se vería en la necesidad de ondear la bandera del ERE. Y ahora, de pronto, cuando ya se ha cepillado a muchos de sus trabajadores y había logrado que el resto aceptara condiciones leoninas, resulta que va y anuncia el tan temido ERE. Y aquí paz y después gloria.

Conocí a un periodista de la vieja escuela –pero los del diario Pueblo, así que echa cuentas- que solía decir: “Con lo que yo he sido, y ya rojo sólo me quedan los cojones, el paquete de Malboro, la etiqueta del Johnny Walker”. (Pido perdón a quienes se sientan ofendidos por la cita porque entiendan que inspira al tabaquismo o la bebida). Pues eso mismo debe de pensar –o debería- más de uno de los históricos del “diario independiente de la mañana”. Porque aquí ya nadie se va a sorprender por nada, pero los hechos no se cansan de constatar que donde manda el capital no hay Cristo que suelte un sermón. Sólo una reflexión: ¿cuántas emisoras de radio, y de televisión y cuántos diarios de centro derecha o de derecha derechísima se mantienen en este país, y cuantos de centro pelín escoradete a la izquierda, así, poquito, sin ánimo de molestar?

¡A que acojona! ¿No? Entonces eres carne de Intereconomía.


Aquí, la izquierda, vista con algo de humor (porque si no…).

Las consecuencias de esta radicación mediática ya las veremos (de momento el PP ya ha metido mano también a la directiva de TVE). Las razones, están bien claras. Hoy mismo se ha conocido otra noticia que bien lo explica: Democracia Real Ya, la organización que impulsó el 15-M, se ha dividido en dos. Unos planteaban una línea de acción con la que discrepaban los otros. Es decir, lo de siempre. Desde los días de la Guerra Civil, mucho antes, podemos observar cómo la izquierda española es siempre la que mejor argumenta sus ideas, la que ofrece más voces, más alternativas, más vías de diálogo… y al final, de tanto ofrecer, acaba todo como el coño de la Bernarda, sin saber por dónde tirar. Y ahí está siempre esa derecha recia, unida, buena cazadora, que aguarda expectante a que los de izquierda nos peleemos entre nosotros por el sillón para pasar a ocuparlo ellos.

Una pena, pero es lo que hay. Y para pruebas, la historia, que nunca miente, por más que se intente tergiversarla. De modo que así andamos: el movimiento social más importante que ha habido en muchos años en este país, aplaudido, admirado e imitado en otros países, ya se está viniendo abajo. Y sin que la derecha haya dicho esta boca es mía. Pero si es que se lo ponemos a huevo, puñetas.

Es normal que luego… eso, lo que dice (dibuja) el maestro Borges:

Nostalgia de domingo de pre-Feria

April 22nd, 2012

Domingo. Hoy debía estar yo montando mi caseta, me cachi en la pena negra –que diría mi abuelo Ángel-, y comiendo chicharrones en manteca colorá, y esa tortilla de papas que te hace ver la Gloria, y esos montaítos de lomo, y ese potaje que está pa’reventá… Y no estar aún aquí, carajo, en tierras de Aguirre, doña Esperanza. Pero será por poco tiempo. Porque el miércoles estoy enfilando vías camino de Santa Justa, y cual ficha de un juego damas, pasaré de allí a Nervión, y previa ducha y embutido de traje, tomaré camino del Real de la Feria. Que tengo unas ganas que no se las salta un galgo.

Y este año he debido de ser bueno, porque los reyes –los del elefante no, los del camello; los de ese camello no, bestia, ¡los del dromedario!- bueno, pues ésos, han atendido mis deseos y me regalan una semana con un Lorenzo de los de vente pa’la sombra, bombón, que te derrites. Así que se va a enterar Sevilla de lo que son ganas de baile, cante, copas, raciones y amigos. Y al primero que intente fastidiármela -en honor de los veinte años de la Expo-, que se vaya preparando para acoger una hostia como la Cartuja de grande. Avisados quedan ustedes.

Maestro Pareja Obregón, póngale música a la cosa. Doña Coral, si hace usted los honores…